Desconozco exactamente en dónde empezó, mi primer acercamiento al concepto de cuenta familiar fue con Netflix. De pronto era posible que mi esposa tuviera su propio perfil en una misma cuenta, con sus propios contenidos y to mi perfil con los contenidos que a mi me interesaban.

Y llegó iOS8 y Yosemite con una actualización en la que puedo tener cuentas familiares, en donde cada quién mantiene cierta independencia, pero al mismo tiempo tienes un centro de pago en común y, mejor aún, atrás queda el tener que estar comprando el juego, la canción, el libro, o contenido digital determinado de forma duplicada en el mejor de los casos o, peor aún, haciendo malabares de cambios de cuenta, sincronizaciones raras y la típica pregunta: “¿lo compraste tu? o yo”.

Ahora la noticia es que Spotify se sumará al tren de las cuentas familiares con un plan en el que hasta 4 cuentas estarán ligadas a una cuenta principal, teniendo como beneficio el solo pagar 50% de éstas. Noticia que personalmente recibo con alegría, pues por lo menos en el tema de la música mi mujer y yo somos como el agua y el aceite, lo que obligó a ambos desde el principio a considerar imposible el compartir una misma cuenta (ella sufriría entre miles de playlists que sigo y creo; yo tendría cortos circuitos cuando abriera mi música en random y me pusieran una rolita de Mocedades).

Aunque pagábamos sin quejarnos mucho cada quién su cuenta, pues los dos desquitamos cada peso pagado, agradecemos mucho la posibilidad de cambiar esto y ahorrarnos unos pesos. En un futuro lo agradeceré más aún cuando mis hijos también necesiten su propia cuenta.

¿Es entonces el futuro de las cuentas de contenido digital el del modelo familiar? Es posible y creo que necesario, dado que esto puede empujar a las familias enteras a subirse al carro de la legalidad de consumo digital de forma más sencilla. ¿Qué creen ustedes?