El villamelón, en jerga de la Fiesta Brava, se refiere a la persona que al asistir a uno de estos eventos comienza a opinar de tauromaquia como si fuera un profundo conocedor. Por extensión, por lo menos en México, se le dice así a los vivillos que se lanzan a opinar sobre fútbol únicamente cuando los eventos internacionales “lo ameritan”. Pero en tecnología podríamos extender ese concepto también, ¿o no?